De Villaviciosa a Budapest
Hola de nuevo a todos amigos !!!
Después de unos meses sin escribir naide nada vamos a retomar el contacto con esto hombre, la mejor excusa para clavaros la historia de las vacaciones de Agosto de 2008.
Pues resulta que un día el Juanillo estaba aburrido en su casa y le dio por buscar qué hacer en vacaciones, como siempre quedaban escasos días para el periodo estival y aquí no movía un dedo ni cristo, y bingo!!! sziget festival !!! en Hungría, de paso para dejar la conciencia tranquila pues vamos a ver Budapeeest...el Danuuuubio...los balnearaaaios y más cosas.
Sziget significa "isla" en húngaro, es el festival de la isla pues está en medio del Danubio en una isla natural. Imagínate !!!
Pues despúes de proponerlo al grupo sólo quedan Juanillo, Marta, Molina y el Pimiento dispuestos a tirar para delante.
Marta se curró la búsqueda del pisito, resultó uno de los aciertos del viaje. El Juanillo miró los billetes del avión y el Molina y el Pimiento se encargaron de tickets pal festival y alicientes para el mismo :)
Pues llega el día señalado, después de haber consumido unos días en la ya mítica playa del Campello y disfrutado de unos arroces para comer y cenar en "La Ponderosa",
el cuarteto se moviliza hacia el aeropuerto (desde aquí agradecer a Paquirrín su aportación al éxito del viaje). Había nervios pues llevabamos más regalos sobre nosotros que los reyes magos el 5 de Enero.
Viaje tranquilo la verdad, cabezadita y desayuno mientras leíamos "El Jueves" y aterrizando. (A todo esto el Ciego sacando el pasaporte para enseñarlo en facturación ya desde Villaviciosa). Ah! salimos del aeropuerto como Pedro por su casa, como si nos da por llevar una mochila llena de antrax pa soltarla ahí mismo.
Por fín, Budapest. Un clásico de Europa, imperial y grandiosa. Tierra de grandes reyes y de Lila.
Pero no hubo huevos a ubicar a esta gente en los 10 días que estuvimos...imposible!!!
No entendíamos ni papa, más morenos que el molina, ciudad de millones de habitantes.....vacía!!! no había ni Dios, daba miedo salir a la calle.
Pero vamos a ir por partes, primero había que llegar a los apartamentos. El pesetas, el único que no nos dio mil vueltas a Budapest nos llevó a nuestra casita por 10 días. Agapito apartments sí.
Y aquí acaba la primera entrega del viaje a Budapest, me voy a leer un rato a Ánibal que mañana hay que madrugar.







